En el sector alimentario no existen los “detalles menores”: una desviación mínima en higiene, orden o seguridad puede acabar en pérdida de clientes, rescisión de acuerdos o en un gran daño reputacional. Aun así, muchas compañías siguen considerando el vestuario un área secundaria. El resultado es que, cuando llega una auditoría o aparece una incidencia, el vestuario se convierte de repente en protagonista: puede ser un activo de valor que aporta tranquilidad si está bien planteado, o un foco de riesgo y gastos imprevistos si no lo está.
En Megablok somos los fabricantes líderes de equipamiento para sectores con entornos muy exigentes, como es el caso de la industria agroalimentaria, donde la higiene, el orden y la resistencia de los materiales son críticos.
¿Qué es el ROI (defensivo) de un vestuario y cómo optimizarlo?
El concepto de ROI defensivo hace referencia a la rentabilidad de las inversiones destinadas a proteger activos, evitar pérdidas o reducir riesgos, más allá de generar ingresos de forma directa. Y en este aspecto, el equipamiento de Megablok se alinea completamente con este cometido ya que favorece:
1) Menos tiempo de mantenimiento y menos reposiciones
Todavía hoy en algunas empresas alimentarias, el “equipamiento estándar” se cree que funciona… hasta que deja de hacerlo. Humedad, vapor, limpieza intensiva y químicos acaban pasando factura: bisagras que fallan, superficies que se deterioran, corrosión, piezas que se cambian por partes y, al final, renovaciones completas antes de tiempo. Lo que parecía un ahorro inicial se convierte en un goteo constante y el coste se dispara.
El decisor de compra que se guía por el precio sin visualizar otros factores cruciales comete un grave error.
El equipamiento de Megablok (taquillas fenólicas y de acero inoxidable) está diseñado para aguantar la operativa real del sector: uso intensivo, ambientes exigentes y rutinas de higienización frecuentes. El retorno es medible por dos vías:
- Ahorro operativo (OPEX):
✅ Menos horas de limpieza operativa
✅ Menor mantenimiento
✅ Menos tiempo gastado en acciones correctivas
- Inversión evitada (CAPEX):
Una vida útil más larga reduce reposiciones prematuras. En términos simples: menos dinero gastado dos veces.
La pregunta clave para compras es obvia: ¿qué conviene más, pagar menos hoy pero tener que reemplazar antes, o invertir mejor y estirar el ciclo de vida útil con un producto de calidad?
O en otras palabras, ¿qué es más rentable, un equipamiento de coste Y y vida útil Z, o un equipamiento de coste 2Y y vida útil 4Z?
2) Una protección contra la contaminación cruzada
En el sector de la alimentación, el vestuario es la antesala de la producción y, si no está bien planteado, se convierte en un punto ciego: mezclas entre ropa de calle y ropa de trabajo, calzado sin control, humedad acumulada o zonas difíciles de limpiar.
Un vestuario con soluciones pensadas para:
✅ Separar ropa de calle y de trabajo, así como el calzado
✅ Mantener el orden
✅ Facilitar la limpieza más absoluta
✅ Una correcta integración con bancos, zócalos higiénicos y sobre techos
Todo ello actúa como una fuerte barrera preventiva. Haciendo una comparativa futbolística, un gran mediocentro defensivo no va a salir en los resúmenes del partido ni meter muchos goles por la escuadra, pero el día que no está en el campo, el equipo al completo se derrumba.
3) Auditorías más ágiles y menos no conformidades
En la industria alimentaria, el cumplimiento normativo no es una opción: es una garantía de seguridad, control y supervivencia.
Cada no conformidad conlleva un coste real, ya sea por la necesidad de:
✅ Sustituciones totales o parciales de producto
✅ Tiempo y preocupaciones
✅ Informes, fotos, acciones correctivas, verificaciones en posteriores auditorías
Un vestuario adecuadamente acondicionado reduce el riesgo de no conformidades, lo que se traduce en menos observaciones, menos tareas reactivas y menos tiempo del equipo de calidad y mantenimiento dedicado a “apagar fuegos”.
Con las soluciones de vestuarios para el sector alimentario de Megablok (bajo las normas UNE), las empresas consiguen instalaciones alineadas con la normativa desde el primer día, como el Real Decreto 486/1997 sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
4) Mejor imagen ante clientes y una plantilla más responsable
Un vestuario limpio, ordenado y profesional dice mucho de la empresa a nivel externo e interno. Con ello nos referimos a que no solo afecta a la imagen que pueden llevarse los clientes o agentes externos que visitan la empresa, sino para los propios empleados, al:
✅ Reforzar el cumplimiento de protocolos
✅ Reforzar el sentimiento de responsabilidad respecto al cuidado del equipamiento
✅ Mejorar la seguridad de los empleados
✅ Evitar robos y otros conflictos entre trabajadores o posibles accidentes
Porque hay una realidad simple: un espacio limpio y ordenado invita a hacer las cosas bien; uno descuidado normaliza el “todo da igual”.
En Megablok no “fabricamos taquillas”, sino que creamos un espacio laboral que trabaja en favor de las empresas alimentarias, maximizando higiene y orden, evitando costes innecesarios y aportando una imagen de calidad a empresas que siguen creciendo y cuidan todos los detalles, como es el caso de nuestros casos de éxito con Grupo Jorge, Helados Alacant o Mercadona, entre otros.
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